Nuevo Trabajo Social, no tan nuevo (A proposito del día del Trabajador Social)
Queridos Amiguitos,
Les venemos a contar un cuento, el de los trabajadores sociales rebeldes que pretenden levantar una milicia para liberar el trabajo social cuativo del poder de los poderosos. Este destacamento debe enfrentar a los que se han burocratizado y juegan con los simbolos del trabajo social latinoamericano, bajo el cual están ellos-mismos, los compinches de la nomenklatura …para nadie es un misterio que ellos no son los mejores, sino que son los que les dan garantias a los rectores, patrones y las jefaturas estatales de que los trabajadores sociales a su cargo les ayudarán a administrar y garantizar que el poder de una sociedad de clases, para que no se desborde en favor de las clases subalternas[despues de todo muchos ellos no quieren ser el gran burgues y a lo mejor ni siquiera el jefe, quieren tener un pasar sosegado y con el privilegio que le otorga poseer un título profesional, y quizas alguna cosilla más, y quien no ....pero a que precio]. La cruzada de esta guerrilla, nos obliga a ser vanguardia.
Cuando recien el 11 de noviembre se hacian seminarios, charlas y cocteles en tanta institución “sin fines de lucro” donde se estudia trabajo social, todos los estudiantes eran acarreados a celebran su día, pero de seguro estos jovenes no tenian la más mínima idea de porque el 11 de Noviembre es el día del Trabajo Social en Chile. Bueno resulta que en las postales de las fiestas de cada instituto y universidad apenas aparece un susurro del 11-N, parece que tampoco los profesores de allí saben el verdadero let motiv que los tiene parados leyendo un discurso, este indicio es sustantivo para dimensionar hasta que punto no somos más que un producto profesional sin tradición o de una tradición muy bien manoseada y terjiversada por los operadores.
Malraux planteaba que la tradición se conquista, en el caso de nuestra profesión no se ven estas conquistas y más bien hemos sido colonizados por el paradigma institucional de turno. Desde esta perspectiva podriamos plantear que cualquier esfuerzo diferente a esta corriente podría ser considerado nuevo, claro algo así como emprender caminos que nadie nunca emprendio, pero el recuerdo, la memoria señalan lo contrario. No es nuevo que trabajadores sociales sean perseguidos o marcados por ingresar a las luchas del pueblo, No es nueva la inicitiva del trabajador social impulsando la lucha del campamento, No son nuevas las trabajadoras sociales que organizan sus hermanas trabajadoras para que se les respeten sus derechos laborales… Nosotros somos vanguardia, cuando abrazamos a la vanguardia de la humanidad [el viejo topo de Marx, el proletariado de Lenin, el campesinado del tío Mao, etc], ellos si son, nosotros somos por ellos, lo nuevo del trabajo social no somos los trabajadores sociales de vanguardia, lo siempre nuevo del trabajo social es meterse en la historia y relatar y facilitar su avance y hacer el humano esfuerzo para evitar que vuelva a retroceder, pero si existe algo antiguo, un viejo vicio, el esfuerzo pequeño burgues de muchos trabajadores sociales para ser parte de la componenda
Bueno para cerrar la duda el 11 de noviembre de 1950 se levanto la Federación Sindical de Asistentes Sociales de Chile que además de manifestar una postura de los trabajadores sociales de la epoca frente a la injusta realidad social chilena, se arengaba a luchar y defender sindicalmente a los colegas para proteger su empleo y sus salarios, mejorar el nivel de vida de los profesionales (cosa sin duda distante del actual colegio profesional). Es decir el 11-N para reconocer nuestra tradición de lucha como profesionales libres.
En fin estimados amiguitos, nosotros los futuros profesionales, nosotros los jovenes profesionales, nosotros los viejos profesionales de los cotidianos combates, los que estamos sudorosos a pueblo, a los que academicos burocratizados, ni jefaturas, ni patronazgos nos han quitado las ganas de seguir insentibando las luchas populares debemos reunirnos a pensar en ese otro trabajo social, ese que siguiendo los vientos del pueblo da las herramientas para poner las cosas en su ordén correcto, el de la justicia popular. Que podemos aportar nosotros entonces al nuevo trabajo social? …en principio cambiandonos de fila (bajandonos de la micro del burocrata, el olfatillo y el acomodado), dando un paso hacia los hombres y las mujeres revolucionarias, haciendonos parte del pueblo libertador a traves de una revolución cultural de nuestras practicas con el pueblo.
Bienvenidos a la revolución permanente, bienvenidos a la tarea de este nuevo trabajo social.
